Más de una vez me pasó: un cliente me manda su logo para hacer un cartel grande o un banner, y cuando lo agrando aparece todo pixelado, con los bordes borrosos y sin definición. Ahí es cuando tengo que explicarle algo que para los diseñadores es básico, pero que casi nadie fuera del rubro conoce: la diferencia entre un logo vectorizado y uno que no lo está.

Si alguna vez un diseñador te pidió "el logo en vectores" y no entendiste bien qué te estaba pidiendo, esta nota es para vos. Te cuento qué significa, por qué conviene tenerlo siempre así y qué formato es el más seguro para guardarlo.

Qué quiere decir que un logo esté "vectorizado"

Las imágenes que usamos todos los días, como una foto sacada con el celular o una captura de pantalla, están hechas de píxeles. Un píxel es un cuadradito de color, y cuantos más píxeles tiene una imagen, más nítida se ve. El problema es que esa cantidad es fija: si agarrás una foto chica y la agrandás demasiado, esos cuadraditos empiezan a notarse y la imagen se ve borrosa, "pixelada".

Un logo vectorial funciona distinto. En vez de estar armado con píxeles, está construido con líneas, curvas y formas que la computadora calcula matemáticamente. Por eso podés agrandarlo todo lo que necesites, del tamaño que sea, y siempre se va a ver perfecto, con los bordes bien definidos.

Es la diferencia entre una foto y un plano arquitectónico: la foto tiene un tamaño fijo, mientras que el plano se puede redibujar a cualquier escala sin perder precisión.

Por qué conviene tener siempre la versión vectorial de tu logo

Muchas marcas solo tienen su logo guardado como PNG o JPG, formatos de imagen hechos de píxeles. Mientras lo usen chico, en una tarjeta o en redes sociales, no pasa nada. El problema aparece cuando hace falta usarlo más grande.

Para carteles, banners y gigantografías

Si vas a imprimir tu logo en un cartel de vía pública, un banner para una feria o una lona para el frente de tu local, necesitás que se vea nítido a metros de distancia. Con un archivo de píxeles chico eso es imposible: va a salir borroso o directamente todo empastado. El logo vectorizado, en cambio, se puede imprimir del tamaño que sea, desde una tarjeta hasta un cartel para la panamericana, y siempre mantiene la misma calidad.

Para animar tu logotipo en un video

Si en algún momento querés animar tu logo, por ejemplo para el cierre de un video institucional o para tus redes, quien haga esa animación va a necesitar sí o sí el archivo vectorial. Los programas de animación trabajan justamente con esas formas para poder animarlas. Con una imagen de píxeles, el resultado queda limitado y de mala calidad.

Cuáles son las extensiones vectoriales más conocidas

Cuando le pidas a tu diseñador el logo vectorizado, estas son las extensiones de archivo más habituales con las que te lo puede llegar a entregar:

  • AI: el formato nativo de Adobe Illustrator, el programa más usado para diseño vectorial.
  • EPS: un formato vectorial clásico, compatible con la mayoría de los programas de diseño, incluso los más antiguos.
  • SVG: pensado especialmente para web. Se usa mucho en páginas y aplicaciones porque es liviano y se ve perfecto en cualquier pantalla.
  • CDR: el formato nativo de CorelDRAW, otro programa de diseño vectorial muy usado.
  • PDF: cuando se genera correctamente desde un programa de diseño, también puede contener toda la información vectorial del logo.


El mejor formato para guardar tu logo:
PDF vectorial con las tipografías en curvas

De todos los formatos mencionados, hay uno que recomiendo guardar siempre como respaldo principal de tu marca: un PDF vectorial con las tipografías pasadas a curvas.

"Pasar las tipografías a curvas" significa convertir el texto del logo en formas y contornos, en lugar de dejarlo como texto editable que depende de tener esa fuente instalada. Esto es clave: si tu logo tiene texto y se lo pasás a otro diseñador que no tiene esa tipografía en su computadora, el programa se la va a reemplazar automáticamente por otra, y tu logo va a verse distinto, con otra letra, sin que nadie lo note hasta que ya sea tarde.

Guardado de esta forma, ese PDF se abre sin problemas en cualquier programa profesional de diseño —Illustrator, CorelDRAW, Photoshop—, sin importar el sistema operativo ni si tiene instaladas tus fuentes originales. Es, en la práctica, el formato más seguro y más universal para guardar tu logo a largo plazo.

Si tenés una marca, este es un archivo que tenés que guardar bien y no perder nunca: es la base de toda tu identidad visual. Si contrataste a un diseñador para crear tu logo, pedile expresamente que te entregue, además de los archivos en JPG o PNG para uso cotidiano, la versión vectorial en PDF con las tipografías en curvas. Siempre debe entregarte el archivo vectorial, ya que es el original, y es tuyo!

Y si tu logo actual solo existe como imagen, sin vectorizar, ese es un problema que conviene resolver antes de necesitarlo con urgencia, como cuando ya tenés el cartel de la feria reservado y recién ahí te das cuenta de que el archivo que tenés no sirve. Vectorizar un logo es un trabajo puntual, y una vez hecho, te asegura tener siempre el archivo correcto, sin importar para qué lo necesites después.