Podés usar ChatGPT tal como viene y explicarle quién sos cada vez que empezás una conversación. O podés dedicar unos minutos a darle contexto sobre vos, tu trabajo y la manera en la que preferís recibir las respuestas. La diferencia puede ser enorme.

Una de las cosas que más escucho cuando alguien empieza a usar inteligencia artificial es: “Sí, está bueno, pero las respuestas son demasiado genéricas”.

Y muchas veces el problema no está en la pregunta.

El problema es que ChatGPT tiene muy poco contexto sobre la persona que está preguntando.

Pensalo de esta manera: si contratás a alguien para que te ayude a trabajar, probablemente le explicarías quién sos, a qué te dedicás, qué proyectos tenés, qué herramientas utilizás, qué cosas necesitás resolver y hasta cómo preferís trabajar.

Con una inteligencia artificial pasa algo parecido.

Cuanto mejor sea el contexto que tenga sobre vos, menos tiempo vas a perder explicando siempre las mismas cosas y más útiles pueden ser sus respuestas.

No se trata de escribir prompts cada vez más complicados

Cuando alguien empieza con inteligencia artificial suele aparecer rápidamente la palabra prompt.

Y detrás vienen fórmulas, estructuras, técnicas y supuestas palabras mágicas.

Pero hay algo mucho más sencillo que podés hacer antes de todo eso:

darle contexto.

ChatGPT permite personalizar parte de la experiencia indicando información sobre vos y sobre cómo querés que trabaje con vos.

Podés contarle, por ejemplo:

  • a qué te dedicás
  • qué nivel de conocimiento tenés
  • qué herramientas utilizás
  • para qué querés usar inteligencia artificial
  • cuáles son tus objetivos
  • cómo preferís que te explique las cosas
  • qué tipo de respuestas te resultan más útiles.

No necesitás saber programación ni entender cómo funciona un modelo de inteligencia artificial.

Necesitás explicarle algo que vos conocés perfectamente:

quién sos y qué necesitás.

¿Qué cambia cuando ChatGPT tiene contexto?

Supongamos que le pedís:

Necesito ideas para promocionar mi negocio en Instagram.

Sin más información, ChatGPT tiene que completar muchos espacios en blanco.

¿Qué negocio tenés?
¿Vendés productos o servicios?
¿Quién es tu público?
¿Sabés utilizar herramientas de diseño?
¿Tenés experiencia haciendo contenido?
¿Buscás vender, conseguir consultas o simplemente tener mayor visibilidad?

Cuantas más cosas tenga que suponer, más posibilidades hay de obtener una respuesta genérica.

Ahora imaginá que ChatGPT ya tiene contexto sobre tu actividad, tus conocimientos, tus objetivos y la forma en que preferís trabajar.

La misma pregunta puede generar una respuesta mucho más cercana a tu situación real.

Ese es el objetivo.

No hacer que la inteligencia artificial “adivine” mejor.

Hacer que tenga que adivinar menos.

Qué información conviene darle

No necesitás escribir tu autobiografía.

La información tiene que ser útil para las conversaciones que pensás mantener con la herramienta.

Yo la dividiría en varios bloques.

1. Información básica

Tu nombre, cómo querés que te llame, dónde vivís, qué idiomas utilizás y cualquier otro dato general que realmente pueda ser relevante.

2. A qué te dedicás

Contale tu profesión, sector, actividades principales, herramientas que utilizás y cuál es aproximadamente tu nivel de conocimiento.

Esto es especialmente importante.

No es lo mismo explicarle SEO a alguien que nunca escuchó hablar del tema que a una persona que trabaja todos los días optimizando sitios web.

3. Para qué querés utilizar ChatGPT

Acá conviene ser concreto.

Por ejemplo:

“Quiero utilizar ChatGPT para escribir textos, generar ideas, organizar proyectos y ayudarme a investigar.”

O:

“Principalmente necesito ayuda para analizar información, preparar presentaciones y explicar temas técnicos a mis clientes.”

Cuanto más claro seas, mejor.

4. Tus objetivos

También podés contarle qué estás intentando conseguir actualmente.

Hacer crecer un negocio, aprender una herramienta, conseguir clientes, organizar mejor tu trabajo, crear contenido, automatizar tareas o desarrollar un proyecto.

El objetivo ayuda a entender hacia dónde deberían apuntar las respuestas.

5. Cómo querés que te hable

Esta parte suele subestimarse y para mí es importantísima.

Podés indicarle cosas como:

“Explicame todo de manera simple.”

“Evitá tecnicismos salvo que sean necesarios.”

“Prefiero respuestas cortas.”

“Dame ejemplos.”

“Cuando algo tenga varios pasos, explicámelo paso a paso.”

“Si existe una manera más sencilla de hacer algo, decímelo.”

No estás modificando la inteligencia artificial.

Estás definiendo cómo querés trabajar con ella.

Un Super Prompt que podés adaptar a vos

Si no sabés por dónde empezar, podés utilizar esta estructura como punto de partida.

Copiala, reemplazá lo que está entre corchetes y, sobre todo, adaptala a tu realidad:

Hola ChatGPT. Quiero darte información sobre mí para que puedas entender mejor quién soy y ayudarme mejor en nuestras conversaciones. Usá esta información como contexto para entender cómo trabajo.

INFORMACIÓN PERSONAL

Nombre: [ej: Ana Pérez]

Cómo querés que te llamen: [ej: Ani]

Género: [ ]

Dónde vivís: [ej: Madrid, España]

Edad aproximada: [ ]

Idiomas: [ej: Español / Inglés]

A QUÉ TE DEDICÁS

Profesión: [ej: Diseñadora gráfica]

Sector: [ej: Marketing digital]

Actividades:

— [ej: diseño web]

— [ ]

Herramientas: [ej: WordPress, Canva, IA]

Nivel: [Inicial / Medio / Experto]

EN QUÉ QUERÉS AYUDA

Usar ChatGPT para:

— [ej: escribir textos]

— [ ]

También ayuda con: [ej: ideas o estrategia]

OBJETIVOS

Ahora:

— [ej: crecer mi negocio]

A futuro:

— [ ]

CÓMO QUERÉS QUE TE HABLE

Estilo: [ej: claro y profesional]

Preferencias:

— paso a paso

— ejemplos útiles

— respuestas prácticas

FORMATO DE RESPUESTAS

— títulos claros

— listas o pasos

— explicaciones simples

TEMAS DE INTERÉS

— [ej: marketing]

— [ ]

USO DE IA

— ahorrar tiempo

— automatizar tareas

— generar ideas

FORMA DE TRABAJAR

Estilo: [ej: creativo y analítico]

INFO EXTRA

[ej: tengo un proyecto llamado…]

CÓMO TRABAJAR JUNTOS

— hacer preguntas si falta info

— sugerir mejoras

— avisar si algo puede hacerse mejor

CONFIRMACIÓN

Usá esta información como contexto para ayudarme mejor.

CÓMO QUIERO QUE TRABAJEMOS

Si te falta información importante, preguntame.

Si encontrás una manera mejor de resolver algo, sugerímela.

Si estoy encarando algo de una manera poco eficiente, avisame.


Usá esta información como contexto para ayudarme mejor.



La estructura surge de los distintos bloques del material original —información personal, profesión, objetivos, estilo de respuesta, intereses, uso de IA y forma de trabajar— pero está pensada para que puedas modificarla libremente.

No completes esto a las apuradas

Hay una tentación bastante lógica: copiar el texto, completar cuatro cosas y listo.

Yo haría exactamente lo contrario.

Dedicale unos minutos.

Pensá especialmente en tres preguntas:

¿Para qué quiero utilizar ChatGPT?

¿Qué debería saber sobre mí para poder ayudarme mejor?

¿Cómo quiero que me responda?

Esas respuestas probablemente sean mucho más importantes que poner tu edad o enumerar veinte herramientas que utilizás.

El objetivo no es completar todos los campos.

El objetivo es proporcionar contexto útil.

Después, probalo

Una vez que hayas configurado la personalización, no des por sentado que quedó perfecta.

Probala.

Abrí una conversación nueva y pedile algo relacionado con una tarea que hagas habitualmente.

Por ejemplo:

Ayudame a organizar una semana de contenido para mi negocio.

O preguntale directamente:

¿Qué sabés sobre mí y cómo preferís explicarme las cosas?

El material original propone precisamente hacer una conversación nueva para comprobar que ChatGPT esté utilizando el nombre y las preferencias indicadas.

Después fijate si la respuesta se acerca más a lo que necesitás.

Si sigue siendo demasiado técnica, ajustá las instrucciones.

Si explica demasiado, pedile respuestas más breves.

Si necesitás ejemplos y no los proporciona, agregalo.

La configuración no tiene que quedar perfecta de entrada.

Podés mejorarla con el uso.

Hay algo importante: esto no es magia

Darle contexto a ChatGPT no significa que de repente vaya a saber absolutamente todo sobre vos ni que todas sus respuestas sean correctas.

Sigue siendo una inteligencia artificial.

Puede interpretar algo mal, cometer errores o darte información que necesite ser verificada.

La personalización sirve para otra cosa:

hacer que las respuestas partan de un contexto mucho más cercano al tuyo.

Además, tus necesidades cambian.

Tal vez hoy estás aprendiendo una herramienta y dentro de seis meses ya la dominás.

Tal vez cambiás de trabajo.

Empezás un proyecto.

Incorporás un nuevo servicio.

O simplemente descubrís que preferís trabajar de otra manera.

Por eso conviene revisar y actualizar esta información cuando sea necesario. El propio material de partida remarca justamente estas dos ideas: que el contexto no convierte a la IA en infalible y que la personalización puede editarse a medida que cambia tu situación.

La mejor IA no siempre es la que tiene el mejor prompt

Muchas veces buscamos el prompt perfecto.

La frase perfecta.

La fórmula secreta.

Pero para trabajar todos los días con inteligencia artificial hay algo mucho más poderoso:

que la herramienta entienda el contexto en el que estás trabajando.

No necesitás convertirte en especialista en inteligencia artificial.

Necesitás aprender a contarle qué querés conseguir, darle la información necesaria y explicarle cómo puede ayudarte.

Y después hacer lo mismo que harías trabajando con una persona:

probar, corregir, ajustar y mejorar.

Porque la inteligencia artificial puede ser tremendamente potente.

Pero empieza a ser realmente útil cuando deja de responderle a “cualquier persona” y empieza a responder teniendo en cuenta lo que vos necesitás.

La IA avanza. Vos también.